• Home
  • Mente
  • Regálate (y regala) el perdonar a los demás

Regálate (y regala) el perdonar a los demás

Revista Ser | Lunes, 21 Diciembre 2015.

Imagen tomada de: http://www.tengoseddeti.org/
Regálate (y regala) el perdonar a los demás
 Texto original en inglés de Louise L. Hay
 
El  perdón no sólo nos permite regresar al amor propio, se libera nuestra mente de dolor y juicios de los demás en el pasado. Cuando culpamos a los demás les estamos dando poder sobre nuestros pensamientos. Si te das permiso para perdonar, le pones un alto a tus penas. Es un gran paso hacia la felicidad pura. 
 
Cuando estamos atrapados en un estado querer tener siempre la razón, nunca seremos verdaderamente felices. Te pones en una prisión de resentimiento santurrón. Recuerda, el perdón no es la aceptación. No estamos aceptando el comportamiento negativo de otros como correcto, sólo estamos lanzando fuera de nosotros mismos de la energía negativa que nos mandan. Las personas actúan con base en sus experiencias y conocimientos. El acto de perdón viene desde dentro de tu propia mente.
 
Tú siempre tienes el poder de elegir. Tú puedes permanecer en un mundo de amargura o puedes dejar ir y vivir una vida de felicidad plena. El comportamiento de otras personas puede hacerte sentir irritación o incomodidad, pero no están haciendo que tú te aferres a esos sentimientos negativos.
 
Tú tienes la libertad de dejar ir asumiendo la responsabilidad de tus propios sentimientos. Libérate de dolor. Deja de lado los juicios y libérate a ti mismo de las cargas y limitaciones que implican para ti. Dejar ir no sólo te ayudará, sino que creará amor dentro de la otra persona también. El perdón es un regalo para ti mismo y el Universo.
 
Todos nuestros pensamientos y sentimientos se crean dentro de nuestras mentes. Cuando aprendemos a perdonarnos a nosotros mismos y a los demás, nos liberamos. Encontramos la paz interior y la felicidad última. Cuando te niegas a perdonar, te aferras al pasado; dejas de ser capaz de vivir  momentos presentes entrañables. Recuerda que tu futuro se crea cuando estás en el presente. 
 
Tú no mereces sentir dolor y sufrimiento. Una vez que estés dispuesto a perdonar, el Universo se encargará del resto. La energía que se pone por ahí es lo que se devuelve. Perdónate a ti mismo, amarte a ti mismo, y perdona a los demás. Así se deja atrás la amargura. Ponte en un espacio de amor y alegría. Ponte cerca de personas que llenan su corazón de amor y alegría. Acércate a tus seres queridos.
 
Vamos a afirmar juntos: “Puedo moverme más allá del perdón y llegar a la comprensión, tengo compasión por todos”.
 
Todo está bien