Las Flores de Bach, grandes sanadoras

Blanca Patricia Galindo | Martes, 16 Junio 2015.

Las Flores de Bach, grandes sanadoras

Las flores de Bach son esencias creadas por el doctor británico Edward Bach, quien se dedicó a estudiar distintas opciones de sanación para ofrecérselas a sus pacientes. Suministradas a través de gotas, trabajan sobre todo en el cuerpo emocional de las personas.

Las esencias creadas por el médico son 38, y están divididas en siete grupos que son: 1. Para tratar los temores, 2. Para tratar la incertidumbre, 3. Para tratar el desinterés, 4. Para tratar la soledad, 5. Para tratar la susceptibilidad a las influencias y opiniones de los demás, 6. Para tratar la desesperación y el abatimiento y 7. Para tratar a aquellos que sufren por los demás.

Las Flores de Bach son esencias que se recogen de las gotas que genera el rocío sobre distintas flores, las cuales son consideradas como gotitas vibratorias, es decir, tienen una energía pura que las hace trabajar sobre los cuerpos sutiles de las personas.

Y es que los seres humanos, y todo lo que existe en el universo, somos energía pura, y estamos interconectados de manera que ni siquiera imaginamos, de ahí que las plantas tienen el poder de ayudarnos a sanar nuestras emociones.

Un aspecto importante a considerar es que las Flores de Bach no sustituyen los tratamientos médicos, pero sí los complementan, pues mientras unos actúan sobre el cuerpo físico, las otras lo hacen en lo emocional.

Hoy en día existe una corriente importante de médicos que reconocen la importancia de que una persona enferma sane también su lado emocional, a fin de que logre una verdadera sanación.

Para sanar, es importante que el individuo reconozca lo que le ocurre en su vida cotidiana, o lo que le sucedió en el pasado, y trabaje para corregirlo o erradicarlo.

El cuerpo físico al final es un gran mensajero, pues es a través de éste que podemos saber que algo anda mal en nuestro interior, en nuestras emociones.

Las Flores de Bach entran a trabajar en este aspecto, y su ingesta es muy sencilla, pues se suministran cuatro gotitas, cuatro veces al día, aunque esto puede variar dependiendo de la situación que enfrente el consultante.

Esta terapia alternativa es una de las más importantes en estos tiempos, y sin duda cada vez son más los especialistas que las recomiendan.

No sólo las pueden tomar los adultos, sino también los niños, en caso de que padezcan miedos, tengan pesadillas o se orinen por la noche en la cama.

Como en toda terapia, la efectividad dependerá de la disciplina con que éstas sean tomadas por los consultantes.